martes, 25 de noviembre de 2008

esas estupidas casualidades

Te recuerdo, vestido de invierno, de aquel en que no paraba de llover.
Tus ojos siempre se perdian al darle vueltas al cafe. Con leche, aún lo recuerdo.
Tantas veces me dijiste eso de venga si nos vamos te invito a un cafe, y te enfadabas si hacía acopio de conciencia y te decia eso de no, vamos a clase que a este paso... y tu bajabas la cabeza y siempre murmurabas algo asi como a este paso no llegaremos a nada, y yo no podia evitar mirate sonriente.
Lugo camino a casa siempre el mismo recorrido que nuca se me hizo monotono, mochila a la espalda carpeta entre los brazos y como siempre contigo a mi lado.
[...]
Poco a poco el tiempo fue pasando, terminado el colegio, un dia le oí decir a alguien que estabas haciendo la misma carrera que yo y ademas en el mismo sitio, pense que no era cierto, pero al lunes siguiente y sin poder olvidar aquello que habia oido me fije en todas y cada una de las caras.
Si alli estabas tu, ibas de la mano de una chica, bastante guapa por cierto jaja alli estabas y tenias novia no podia creerlo.
Me acerque a ti y te roce el codo...

ahi termino del todo nuestra relación.

Nada, ni una palabra ni una mirada por tu parte.

Ahi acabo todo.

1 comentario:

Duffy dijo...

Dios, no se si es un relato alegre o triste, me ha dejado mal cuerpo en serio, pobre chica o pobre tu.

Aunque alomejor con eso basta, un roce, una caricia, una mirada. Un beso....