Papá hoy he saltado con el cuello sujeto a una cuerda,
mirame, joder ¿esto no llama tu atención?
Cuelgo del rincón mas oscuro de mi habitación.
No hay notas ni tinta, no hay ganas de nada,
me canse de llorar y contar mis penas a la almohada.
Siento arcadas
Estoy vomitando rabia...
Calada...
Solo el llanto me libera de estar encerrada.
Mirame bien
Pensé en dejarlo todo, no puedo mas lo siento...
Juro que esto no es lo único que me propuse conseguir,
pero para rendirme a estas alturas, prefiero hundirme.
Y mi ser clavó mi cruz
domingo, 11 de octubre de 2009
viernes, 9 de octubre de 2009
Dios...
A veces me siento tan sumamente estúpida solo por estar a tu lado....
Me odio....
Solo te necesito para ser feliz
Si supieras de mi dolor, de mi arrepentimiento y de lo muchísimo que te quiero pensarías distinto.
Se que soy odiosa mi miedo a la comida, mis caprichos, mis manías...
Soy odiosa, lo se.
Pero también se que sin ti no hay futuro, pero si dolor y destrucción.
Necesito tanto tus abrazos, pero no los que te pido, los que me des esporádicamente, solo por pura protección.
Ya no hay verdad, ahora solo hay una habitación vacía de ti, un móvil apagado, y confusión.
Te amo y a veces me supera sentirme así, siento como sino me correspondieras...
no se rayadas mías ya sabes....
Solo quiero amarte y que me dejes hacerlo, seguramente mal y a mi manera ya sabes...
Pero intentaré que sea mejor
Por ti que me has combertido en un ser que vive sueña y respira
Sin ti no hay nada para luchar, ni ilusiones por las que soñar, ni aire para respirar, por que sin ti no soy nada.
A veces me siento tan sumamente estúpida solo por estar a tu lado....
Me odio....
Solo te necesito para ser feliz
Si supieras de mi dolor, de mi arrepentimiento y de lo muchísimo que te quiero pensarías distinto.
Se que soy odiosa mi miedo a la comida, mis caprichos, mis manías...
Soy odiosa, lo se.
Pero también se que sin ti no hay futuro, pero si dolor y destrucción.
Necesito tanto tus abrazos, pero no los que te pido, los que me des esporádicamente, solo por pura protección.
Ya no hay verdad, ahora solo hay una habitación vacía de ti, un móvil apagado, y confusión.
Te amo y a veces me supera sentirme así, siento como sino me correspondieras...
no se rayadas mías ya sabes....
Solo quiero amarte y que me dejes hacerlo, seguramente mal y a mi manera ya sabes...
Pero intentaré que sea mejor
Por ti que me has combertido en un ser que vive sueña y respira
Sin ti no hay nada para luchar, ni ilusiones por las que soñar, ni aire para respirar, por que sin ti no soy nada.
domingo, 4 de octubre de 2009
Diario de bitácora:
Día 12 después de salir de Puerto Príncipe;
Es uno de los pocos días de calma desde que el navío zarpo...
Pero la tripulación tiene miedo, tan solo el segundo de a bordo y yo sabemos la verdad.
Les dijimos que habíamos chocado, que el casco del barco se había resquebrajado y que la bodega cada vez se inundaba más, que por eso tenían prohibido bajar allí, por que podía ser peligroso.
Y peligroso era, pero no por el agua, ni por que el casco estuviera resquebrajado.
Ahí abajo, culpa del maldito cargamento que se nos había encomendado transportar al continente, moraba el miedo...
No debimos aceptar el encargo, desde el primer momento intuimos que aquello no era bueno, pero en estos días la guita es la guita, y este trabajo estaba muy bien pagado, y ahora maldigo la hora en la que decidi aceptar.
El mal en persona mora ahi abajo, y lo peor no es eso lo peor es que se va extendiendo por todo el barco, capta a unos y otros, los hace luchar, matarse, los hace cometer atrocidades entre amigos.
El segundo y yo permanecemos encerrados en mi camarote y procuramos llevar el barco a puerto, pero no se por cuanto aguantaremos...
Siento como la muerte misma extiende su mano sobre todo el basto océano y susurra a la par que el vientro se frota contra el agua "Excalibur"...
Se me erizan los pelos de los brazos, mientyras me encomiendo a un Dios que nos ha enviado a una muerte segura.
Se que mis restos no llegaran a Tierra firme
Día 12 después de salir de Puerto Príncipe;
Es uno de los pocos días de calma desde que el navío zarpo...
Pero la tripulación tiene miedo, tan solo el segundo de a bordo y yo sabemos la verdad.
Les dijimos que habíamos chocado, que el casco del barco se había resquebrajado y que la bodega cada vez se inundaba más, que por eso tenían prohibido bajar allí, por que podía ser peligroso.
Y peligroso era, pero no por el agua, ni por que el casco estuviera resquebrajado.
Ahí abajo, culpa del maldito cargamento que se nos había encomendado transportar al continente, moraba el miedo...
No debimos aceptar el encargo, desde el primer momento intuimos que aquello no era bueno, pero en estos días la guita es la guita, y este trabajo estaba muy bien pagado, y ahora maldigo la hora en la que decidi aceptar.
El mal en persona mora ahi abajo, y lo peor no es eso lo peor es que se va extendiendo por todo el barco, capta a unos y otros, los hace luchar, matarse, los hace cometer atrocidades entre amigos.
El segundo y yo permanecemos encerrados en mi camarote y procuramos llevar el barco a puerto, pero no se por cuanto aguantaremos...
Siento como la muerte misma extiende su mano sobre todo el basto océano y susurra a la par que el vientro se frota contra el agua "Excalibur"...
Se me erizan los pelos de los brazos, mientyras me encomiendo a un Dios que nos ha enviado a una muerte segura.
Se que mis restos no llegaran a Tierra firme
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