sábado, 1 de agosto de 2009


Era hora....
al fin cayó la primera gota, esa que tanto esperaba, tanto calor me estaba volviendo loca, necesitaba una tormenta para sentir los latidos a la par de los truenos y el deseo se cumplió.

Ahora solo espero el momento de sentarme en un bar con un café caliente en las manos, fumarme un cigarrillo y ver como la lluvia empapa los cristales....
tal vez acompañarlo todo de un buen libro

y por un momento echo de menos mi gabardina roja con su sombrero de lluvia a juego, me apetece que sea otoño de nuevo y por encima de todo me apetece pasear...

por los jardines del castillo, refugiarme de la lluvia en la catedral pasear por las callejuelas y miradores

y pensar en nosotros, o mejor en que será de nosotros en escasos dos meses... solo hay algo claro te quiero como nunca he querido a nadie...


el resto se vera en otoño

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